NADIE ES PERFECTO

MAS ALFONSINISTA QUE NUNCA,EN LAS MALAS MUCHO MAS

Comentarios y opiniones a ; woody1717@gmail.com

NACER. VIVIR Y MORIR ( DESPUES VEMOS)

Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros
(Groucho Marx)

Una percepción aguda de la realidad,
muchas veces puede llevar a la locura

El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.(DEL WOODY ORIGINAL¡¡¡)

07/04/2009

ETICA Y REPUBLICA
ALFONSIN MURIO...........
ALEM VIVE

02/04/2009

HASTA SIEMPRE DON RAUL

25/02/2009

EXCELENTE ENTREVISTA,CLARA Y CRUDA

La razón de la batalla de Gaza - Antisionismo radical y nueva judeofobia
Entrevista de Alexandra Rybinska a
Pierre-André Taguieff para el diario polaco Rzeczpospolita (La República) de Varsovia publicada en la edicion del 10-11 de enero 2009.

La guerra entre Israel y Hamas sigue dando lugar a manifestaciones de simpatía hacia Palestina en todo el mundo. “Todos somos palestinos” parece ser el motto de muchos intelectuales de Occidente. ¿A qué se debe esta simpatía casi ciega?
Estas manifestaciones, a menudo violentas, son en primer lugar obra de barbudos y mujeres con velo —islamistas por consiguiente— acompañados por diversos elementos de la nueva extrema izquierda, antiimperialista y neotercermundista, cuyos dos enemigos absolutos son Estados Unidos e Israel. La tendencia dominante en los intelectuales occidentales sigue siendo la preferencia por el extremismo: la radicalidad, ya sea comunista o islamista, continúa seduciéndolos.
¿Dónde están las voces de la razón? ¿Por qué el estado de Israel, a pesar de sus esfuerzos propagandísticos, no llega a conseguir un amplio soporte internacional, particularmente en los medios de comunicación extranjeros? Parece que incluso los intelectuales judíos, en el New York Times, prefieren no inclinarse demasiado a favor del Estado judío.
Israel ha gozado durante mucho tiempo de una corriente de simpatía. Pero ésta empezó a disiparse después de las masacres de Sabra y Chattila (verano de 1982), cometidas por las milicias cristianas libanesas, que percibían a los palestinos como invasores y saqueadores.
Sin embargo, merced a una propaganda bien orquestada, esas masacres fueron adjudicadas al general Sharon, criminalizado por todos los medios de comunicación. Hasta 2005, Israel apenas se preocupó por su imagen en el mundo, cuya degradación, sin embargo, fue evidenciada por todas las encuestas de opinión.
Después de Sharon, todas las tentativas israelíes para contrarrestar la propaganda propalestina han chocado contra un muro: el hábito ya había calado, los medios de comunicación se habían posicionado con el antisionismo, alimentado por la ideología victimista centrada en la figura del palestino inocente, el niño palestino, erigido en víctima por excelencia. Esta ideología ha sido hábilmente difundida a través de las redes palestinas en todo el mundo.
Muchos intelectuales judíos estadounidenses y europeos, afectados por la judeofobia reinante, intentan hacerse aceptar por un medio hostil tomando posiciones radicalmente antiisraelíes y antisionistas. De este modo se convierten en judíos no judíos, más tarde en alterjudíos, para acabar siendo judíos antijudíos. El caso patológico más evidente es el del intelectual norteamericano antisionista y pronegacionista Noam Chomsky, aclamado por Osama Bin Laden y Hugo Chávez.
A veces parece incluso que Israel es el Estado más detestado en el mundo.
Israel es la encarnación de Occidente para los antioccidentales, del imperialismo para los antiimperialistas, del infiel para los islamistas, del racismo para los propalestinos. Sobre este país se acumulan los estereotipos negativos. Es percibido como el Estado que sobra, que debería desaparecer para que la humanidad quedara libre del Mal. Este trato, absolutamente demonizador, es exclusivo para Israel.
En Francia y en otros países se puede observar un odio particularmente virulento hacia el Estado de Israel entre los intelectuales de izquierda, desde la izquierda del caviar hasta los movimientos antiglobalización. ¿Es todavía efectiva la vieja propaganda antisionista de Rusia?
El origen del antisionismo radical, que se encarna en la forma contemporánea de judeofobia (o por emplear un término inadecuado, del antisemitismo), es, en efecto, el comunismo soviético, que desde 1948/1949 hasta principios de los años setenta difundió en todo el mundo la mayoría de los temas de acusación contra Israel, como “fascismo”, “imperialismo”, “racismo”, “colonialismo”, etc.
El antisionismo de origen estalinista se fusionó con el antisionismo árabe creado en los años cincuenta y sesenta por los refugiados nazis en El Cairo, principalmente por Johann Von Leers, antiguo ayudante de Goebbels. Este antisionismo fue seguido por los medios occidentales tercermundistas en todas las variedades de la extrema izquierda, incluidos los trotskistas.
Y así seguimos: nada nuevo ha aparecido en el discurso antisionista radical.
Durante mucho tiempo la izquierda apoyó a Israel, debido en parte al Holocausto. Luego se produjo una posición esquizofrénica: la izquierda que condenaba los atentados terroristas perpetrados por los palestinos y, al mismo tiempo, apoyaba la causa palestina. Todo esto ha cambiado.
¿Puede afirmarse que la izquierda ha traicionado a los judíos?
La izquierda ya había abandonado a los judíos después de 1945, cuando sufrió la influencia del estalinismo. Después de la desaparición del imperio soviético, la izquierda ha incorporado nuevos pensadores, de los anarcotrostkistas al subcomandante Marcos, de Chomsky a José Bové, Los movimientos antiglobalización, llamados altermundialistas, han sustituido al “genial camarada Stalin” y al “gran líder Mao” Diferentes combinaciones de posiciones anticapitalistas radicales, de antiamericanismo y antisionismo, han aparecido entre los años 1990 y 2000. Una parte de la izquierda francesa, por ejemplo, la más comprometida con la antiglobalización, ha vuelto a sus posiciones anticapitalistas y antijudías anteriores al caso Dreyfus.
¿Cuál es el interés real que tiene actualmente la izquierda en apoyar la causa árabe?
En Europa, la izquierda y, sobre todo, la extrema izquierda, han emprendido una estrategia de conquista del electorado musulmán, una opción que conlleva mucha complacencia tanto con los islamistas radicales como con el terrorismo palestino, siempre con el pretexto de la “justa rebelión de los humillados”.
Tanto los dirigentes de la izquierda como los de la derecha creen poder de este modo evitar que Europa se convierta en blanco del terrorismo. Es una ilusión muy generalizada. Además, tanto la izquierda como la derecha están obsesionadas por la privación de petróleo. Este es el factor realista de su posición proárabe.
¿Por qué Occidente acusa a Israel de racismo y de imperialismo y no lo hace con China y Rusia, al menos en la misma medida?
Los países occidentales han decidido que pueden prescindir de Israel y saben que pueden condenarlo impunemente a cada paso: las capacidades de represalia del Estado judío son limitadas, mientras que necesitan comerciar con China y Rusia, grandes potencias con las que deben contar en el plano geopolítico en el espacio de las relaciones internacionales.
¿Puede decirse que estamos ante una nueva forma de antisemitismo mal disimulado bajo la máscara de una aversión hacia Israel? De ser así, ¿cuáles son las razones de este antisemitismo?
El término antisemitismo es incorrecto para designar el odio hacia los judíos ideológicamente organizado. Desde finales de los años ochenta he propuesto sustituir este término por el más apropiado de judeofobia. Como término genérico, yo califico de judeofobia el conjunto de formas históricas que ha tomado el odio hacia los judíos, y de manera más extensa, todas las pasiones, creencias y conductas antijudías cuyas manifestaciones fueron (y son) las violencias, físicas o simbólicas, padecidas por el pueblo judío.
Demasiado a menudo se olvida que la palabra antisemita es de cuño relativamente reciente, y que es debida a un autor antijudío y racista a la vez. Al forjar en 1879 el término antisemitismus, el ideólogo racista de lengua alemana Wilhem Marr quiso distinguir con claridad su lucha contra los judíos del viejo antijudaísmo cristiano.
Ahora bien, este término está doblemente mal forjado. En primer lugar porque parece referirse tanto a los judíos como a los árabes, cuando en realidad sólo se aplica a los judíos en sus usos ideológico-políticos, y luego porque el uso racional y lógico del término semita, como denominación del enemigo colectivo que hay que combatir (antisemita), se refiere a las doctrinas raciales fundadas sobre la base de la oposición arios/semitas.
La judeofobia contemporánea no se vale de una doctrina racista, no apunta a “los semitas”, sino que apela al odio contra los judíos en nombre de “la lucha contra el racismo” y, por consiguiente, contra el sionismo asimilado a una forma de racismo. Conviene pues revisar los conceptos y redefinir los términos empleados.
Marek Halter me dijo que es menos vergonzoso detestar a los israelíes que odiar a los judíos, porque eso hace pensar menos en los campos de concentración. Pero se les odia de todos modos. Para él se trata del resultado de una ceguera ideológica de los bienpensantes occidentales. ¿Está usted de acuerdo con esta afirmación?
Yo diría que no es en absoluto vergonzoso sino más bien glorioso odiar actualmente a los sionistas, un término polémico que abarca, de forma indiscriminada, a los israelíes, a los defensores de Israel (judíos o no) y a los propios judíos (salvo que éstos se afirmen a su vez como antisionistas).
El odio antisionista es un odio no sólo ideológicamente aceptable, sino altamente respetable y vivamente recomendado. Este es uno de los mecanismos que encontramos en lo “políticamente correcto” en todo el mundo.
Para muchos intelectuales apoyar a los palestinos contra Israel proviene de la obligación cristiana de tender la mano a los más débiles. En cualquier caso, eso es lo que dicen: “Los primeros serán los últimos” y viceversa. ¿Se trata de una creencia mendaz o de una actitud con un peso real en la tradición cristiana?
En un mundo moderno regido por la secularización no hay nada peor que la corrupción ideológica de elementos heredados del cristianismo. La propaganda palestina, por ejemplo, tiende a asimilar al pueblo palestino a la figura de Cristo poniendo por delante a los niños, “víctimas inocentes” por definición, que se erigen en “mártires”. Se trata de un cristianismo pervertido y politizado; una falsificación mediática del mandamiento de amor y caridad.
¿Acaso la mala conciencia de los antiguos colonizadores hacia los países árabes juega también un papel en este asunto?
Por supuesto. En un primer tiempo lo que primaba era el resentimiento de los excolonizadores, y de ahí las explosiones de xenofobia contra los inmigrantes en las naciones que fueron imperios. En segundo lugar vino la mala conciencia, de la mano del consenso supermoral que se constituyó en favor de la globalización de lo que yo llamaría la política (o mejor dicho, la impolítica) de los Derechos Humanos.
La ideología dominante en el plano mundial se basa en la culpabilidad del hombre blanco, de origen europeo y de cultura cristiana, acusado de todos los males de la modernidad (industrial, capitalista, imperialista, etcétera) de la que fue el inventor.
¿De qué forma converge este nuevo antisemitismo con el islamismo?
El llamamiento a la Jihad contra los judíos es la motivación central del islamismo radical. Es la demonización de los judíos lo que estructura la visión islamista del mundo. Basta con leer el opúsculo de Sayyid Qutb “Nuestro combate contra los judíos”, que apareció a principios de los años 1950, o la carta fundacional de Hamas (18 de agosto de 1988), y en particular su artículo 7. Tomemos un ejemplo, el de la prédica pronunciada por el jeque
Ibrahim Mudeiris el 13 de marzo de 2005 en la Gran Mezquita de Gaza (transmitida en directo por la televisión de la Autoridad Palestina), en la cual, después de recordar a sus fieles que “Israel es un cáncer” y que “los judíos son un virus” parecido al del SIDA, Mudeiris acababa lanzando esta profecía de exterminio inspirándose en el célebre hâdit de la roca y el árbol: “Vendrá el día en que todo será arrebatado a los judíos, incluso los árboles y las piedras que han sido sus víctimas. Cada árbol y cada piedra querrá que los musulmanes acaben con todos los judíos.”
¿Qué peligro conlleva esta convergencia?
El de movilizar al mundo musulmán contra Israel y justificar su exterminio, que es lo que constituye el programa común de la dictadura islamista iraní, de Hamas, de Hezbollá y de Al Qaeda.
Francia es uno de los países más críticos con Israel. ¿Por qué?
Hay que tener en cuenta tres factores. En primer lugar, una gran parte de las elites occidentales ha abrazado desde 1980 la visión de un nuevo futuro radiante: el de la sociedad postnacional o de la “democracia cosmopolita”, que conllevarían la desaparición progresiva de los Estados-nación, considerados como deplorables reliquias.
Así, Israel es un Estado-nación democrático, caracterizado por su democracia fuerte, que encarna la excepción molesta. Su misma existencia es percibida como un escándalo. De otra parte, Israel, gran potencia regional, está hermanada con Estados Unidos, la superpotencia mundial, y es objeto de una misma denuncia demonizadora en nombre del antiimperialismo. Y ya sabemos hasta qué punto el antiamericanismo está enraizado en Francia.
El populismo miserabilista dominante estimula el odio hacia el poder basándose en una amalgama polémica: poder = injusticia (¡como si los débiles fueran necesariamente justos!). Por último, las elites francesas han interiorizado la posición tomada por el general De Gaulle en noviembre de 1967, después de la Guerra de los Seis Días: un antiisraelismo virulento unido a un posicionamiento proárabe. Es la doctrina del Quai d’Orsay.
David Warszawski habla de que se ha observado en Francia la formación de una nueva coalición entre progresistas e islamistas. El conflicto israelopalestino ha pasado de ser percibido como la lucha entre dos puntos de vista, para los que hay que encontrar un compromiso, a ser considerado como la lucha entre el bien (la causa palestina) y el mal (la política imperialista de Israel). ¿Es así?
Esta visión maniquea va de par con la satanización de Israel. Desde finales de la década de 1990 se está formando un eje islamoizquiedista, que se evidencia de forma patente en las manifestaciones propalestinas y antisionistas que tienen lugar en Francia —pero también en Italia y en Gran Bretaña— desde el principio de la segunda Intifada (octubre de 2000).
¿De dónde procede la idea de que Israel es el mal personificado?
Procede de la larga historia de todas las formas que ha adoptado la judeofobia, pero, sobre todo, de las dos religiones hijas, que son el cristianismo y el Islam, enfrentadas a la religión madre del monoteísmo, que es el judaísmo. De ahí parte la herencia contemporánea de la construcción teologicorreligiosa que presenta al judío como “hijo de Satanás”, vástago o encarnación del diablo en la Historia.
La demonización y criminalización del pueblo judío han entrado en una nueva fase con el antisionismo radical. En este nuevo régimen de judeofobia, los judíos siguen siendo denunciados como “hijos del diablo”, aunque sus principales acusadores ya no se encuentran en el ámbito cristiano, sino que invocan al Islam, a la revolución mundial o a ambos a la vez.
La nueva sede de la judeofobia exterminadora es el Islam revolucionario o el islamismo radical, secundados por los neorrevolucionarios que, como enemigos declarados del Occidente judeocristiano o americanosionista, se han puesto de acuerdo con campo islamista o se han aliado al mismo.
El antisemitismo aumenta en Francia de forma general. Cada vez se producen más ataques contra los judíos de las grandes ciudades, perpetrados por jóvenes de los extrarradios. ¿Tiene esto que ver con la cuestión palestina o hay otras causas?
El posicionamiento propalestino es ciertamente el elemento que impulsa a pasar a los actos: los judeófobos violentos juegan a la intifada contra los judíos que encuentran en sus barrios. Pero hay que tener en cuenta también las motivaciones relacionadas con la falta de integración social y económica de los jóvenes procedentes de la inmigración magrebí o africana, que manifiestan su resentimiento o su envidia social atacando a los judíos o sus lugares simbólicos.
“Ellos lo tienen todo y nosotros nada”, “ellos tienen el poder y el dinero”: en las entrevistas semidirectivas realizadas por sociólogos a jóvenes de los extrarradios surgen frases de este tipo una y otra vez para justificar el odio que sienten hacia los judíos, imaginados a la vez como ricos, poderosos, racistas y perversos (porque “matan a nuestros hermanos palestinos”).
¿En qué aspecto convergen los antisemitismos de izquierdas y de derechas?
La convergencia se da en un solo principio: inclinarse prudentemente ante la cantidad. Y la propaganda islamista explota el hecho de que en el mundo hay mil trescientos millones de musulmanes.
¿Cree que aunque Israel gane la guerra contra Hamás, saldrá perdedor porque será considerado como un Estado imperialista que ha aplastado a su pequeño vecino que luchaba por su independencia?
Esta es, efectivamente, la paradoja trágica que esta intervención militar, aunque justificada, corre el riesgo de ilustrar. Israel no podía permitir por más tiempo que se bombardeara a su población civil, pero al responder militarmente asume el riesgo de alimentar las pasiones antijudías en todo el mundo. Y eso es porque los medios de comunicación privilegian la emoción en detrimento del análisis frío. Muestran gustosamente imágenes de niños palestinos muertos, que provocan indignación o compasión, e incitan a la venganza ciega, olvidando la verdadera naturaleza de Hamás: una organización de fanáticos y criminales.
¿Cómo ve usted el futuro de Israel y de la cuestión judía? ¿Hay alguna posibilidad de paz para Oriente Próximo?
El camino de la paz en Oriente Próximo es actualmente el más estrecho. No sólo es improbable sino difícilmente concebible a tenor de las previsiones planteadas por la situación presente. La islamización de la causa palestina no puede sino extenderse y radicalizarse.
El rechazo árabe al reconocimiento del derecho a la existencia de Israel sigue presente, con algunas excepciones (que se corre el peligro de que sean provisionales) como el Egipto de Mubarak. Pero en la Historia también se dan los milagros y pueden producirse acontecimientos considerados poco probables.
¿Puede cambiar la actitud hacia Israel? Y de ser así, ¿de qué forma?
Únicamente una toma de conciencia de la amenaza islamista, como amenaza mundial, puede conducir a una desdemonización de Israel. Los israelíes son la avanzada del combate contra el verdadero fascismo de nuestro tiempo: el islamismo radical o jihadista.
Los nuevos enemigos de los judíos son también los enemigos de la libertad y del régimen que la encarna, la democracia liberal y pluralista, esa valiosa invención de Occidente.
Esos a los que
Norman Podhoretz llama islamofascistas no quieren saber nada de democracia. Esos responsables de la Cuarta Guerra Mundial son los que han lanzado la jihad mundial contra los partidarios de la libertad y al mismo tiempo contra los judeocruzados. Defender la libertad es hoy combatir por todos los medios el campo islamorrevolucionario en Oriente Próximo y en Europa, en Asia y en África. Contra los talibanes y Al Qaeda en Afganistán, contra la dictadura islamista iraní y el Hezbollá libanés o contra Hamás y la jihad islámica en la franja de Gaza, el combate es el mismo

Traducción del francés: Regina Martínez

08/02/2009

LA MENTIRA Y LA INFAMIA NO TERMINAN,PERO LA VERDAD TRIUNFA
La ONU rectifica:
Israel no atacó la escuela de la UNRWA en Gaza
Las Naciones Unidas han rectificado su acusación de que Israel lanzara un proyectil contra la escuela de la UNRWA en Gaza el pasado 6 enero causando la muerte de 43 personas en su interior.
Según informa hoy el periódico Haaretz, Maxwell Gaylord, Coordinador Humanitario de la ONU en Jerusalén, ha dicho que las Naciones Unidas “quiere aclarar que todos los impactos de proyectiles y todos los muertos se produjeron en el exterior, y no dentro del recinto del colegio”.
Ya en su momento, portavoces de las Fuerzas de Defensa de Israel habían puesto en duda que hubiera bombardeado la escuela de la UNRWA y señalaron que dos bombas de mortero no podían haber causado 43 muertes y docenas de heridos como afirmaron diversos medios en su momento.
Por otra parte, un informe de Patrick Martin publicado en The Globe and Mail (29 de enero de 2009) de Canadá indica también que la acusación lanzada por la ONU el pasado 6 de enero es falsa.
El Globe and Mail señala que uno de los profesores de la escuela que se encontraba en el recinto en el momento del impacto “fue categórico” al afirmar que nadie resultó muerto en el interior del recinto. El profesor afirmó que la ONU le pidió que no hablara con los medios; “murieron tres de mis alumnos” añadió, “pero todos estaban fuera”.
Hazem Balousha, otro de los testigos, dueño de una tienda frente a la escuela y que se encontraba allí en aquel momento, declaró al mismo diario “Cayeron tres proyectiles” y “todos fuera, aquí, en la calle”.
John Ging, Director de operaciones de la UNRWA en Gaza, reconoció en una entrevista que las tres bombas de mortero cayeron fuera del colegio, y que “no mataron a nadie en el colegio”, según publica el mismo diario.
Según recoge en su sitio en Internet UN Watch, y en contra de lo informado en la mayoría de los medios de comunicación:
1) Ningún proyectil israelí impacto en el recinto de la escuela.
2) No murió ninguna de las personas refugiadas en la escuela.
ONU
REHEN DE LOS PETRODOLARES ISLAMICOS

31/01/2009

JUDEOFOBIA EN EL SIGLO XXI

SIN PALABRAS!!!!

PAREN EL MUNDO,ME QUIERO BAJAR

DAN VERGUENZA,COSAS COMO ESTAS EN LAS CALLES DE ARGENTINA.NO TIENEN SENTIDO DE LA DECENCIA Y DE LA MORAL,SOLO PRETENDEN NUESTRO SUICIDIO COLECTIVO , COMO NO LO CONSIGUEN. ESTAN SEMBRANDO LA JUSTIFICACION MORAL PARA CONCRETAR CON LA BOMBA ISLAMICA LA DESTRUCCION DEL JUDIO ENTRE LAS NACIONES.
DESPUES VENDRAN POR LOS DE LA DIASPORA.
VIVIRA MEJOR EL MUNDO SIN NOSOTROS?
LO DUDO!!!!!
PAREMOS LA SECUENCIA AHORA O SERA TARDE PARA TODA LA HUMANIDAD.
LA DESTRUCION DEL ESTADO DE ISRAEL POR PARTE DE UNA HORDA ENRDECIDA DE ISLAMICOS FANATICOS,APLAUDIDOS POR OCCIDENTALES JEDEOFOBICOS TENDRA COMO CONSECUENCIA LA RESPUESTA,DESPROPORCIONADA QUE SIGNIFICARA UN GRAN CRATER EN MEDIO ORIENTE, EL INVIERNO NUCLEAR Y EL FIN DE LA VIDA TAL COMO LA CONOCEMOS.
PAREMOS YA

19/01/2009

El Catoblepasnúmero 83 • enero 2009 • página 5
Del fin de los morteros al fin de la Nakba
Gustavo D. Perednik
La victoria israelí sobre el islamismo del Hamás, deberá seguirpor un cambio de conciencia colectiva sobre el Estado judío
Muy ilustrativo es el hecho de que, tres días antes de que Israel lanzara el actual operativo Plomo Sólido contra el régimen de Hamás en Gaza, el Consejo Legislativo de la agrupación islamista aprobó (24-12-08) la imposición de disposiciones coránicas como la amputación de manos a quienes robaren, cuarenta latigazos a quienes consumieren alcohol (con el agregado de tres meses de prisión si el consumo fuera público), y la pena de muerte para los homosexuales y para quienes «debiliten el espíritu de resistencia del pueblo», categoría ésta en la que cabe todo aquél que no pluguiere al imán de turno. Tales medidas se tomaron casi sin que los medios europeos las dieran a conocer.
Israel, que padecía al Hamás clavado como una cuña en su frontera meridional, decidió finalmente poner punto final a los ataques de morteros que por años padeció la población hebrea. Cuatro mil obuses se lanzaron desde 2001 contra los habitantes del Sur israelí. Desde agosto de 2005 (cuando la minúscula población israelita de Gaza fuera evacuada contra su voluntad) los ataques se multiplicaron por cinco. Sólo durante la supuesta «tregua» de 2008, Israel fue objeto de «nada más que» 215 misiles del Hamás.
Si bien es sabido que la agresión antiisraelí casi no despierta condenas europeas, podría esperarse, por lo menos, que la teocracia que Hamás implantó desde que se apoderó de Gaza por la fuerza (15-6-07) generara el rechazo del «progresismo» de los medios.
Ni siquiera lo generó el ya proverbial asesinato de homosexuales. En Inglaterra, el canal 4 de televisión cedió su espacio para que el gran asesino brindara un mensaje navideño, y en España, semanas atrás, el diario El País, mundialmente famoso por su obsesión antisionista, publicó (4-12-08, página 37) un mapa de los países con los diversos grados de homofobia en el mundo.
En el plano se ve que en Canadá, España, Gran Bretaña, Sudáfrica y Escandinavia el matrimonio homosexual es legal, y que México, Australia, Italia y otros promulgaron leyes contra la discriminación. Bajo color marrón se muestran los Estados que castigan la homosexualidad con penas que van desde la prisión (todos los países árabes) hasta la pena de muerte (Arabia Saudí, Irán, y Sudán).
Lo notable es que en el mapa no aparecen los nombres de estos tres regímenes represores (a los que acababa de unírseles Gaza bajo el Hamás), pese a que el enorme tamaño de sus territorios permitiría perfectamente mencionarlos explícitamente. Que la omisión no es por falta de lugar se ve en que, en contraste, sí aparecen los nombres de países minúsculos como Seychelles, Madivas o Mauricio, y se detallan todas las islas del Caribe. Más aún, en el caso de Chipre el cartógrafo se preocupó en mostrar cada una de las dos partes de la isla (en la zona turca se ve la pena de prisión).
Pero su precisión se desvaneció con Irán, no mencionado en el mapa, ya que esta verdad podría herir las sensibilidades de los islamistas (las únicas por las que parecen velar ciertos sectores). Y, previsiblemente, el otro gran omitido fue Israel, que en el mapa aparece mendazmente coloreado como represor. Este engaño refleja la realidad mediática que sufrimos: sobre Irán se tergiversa por omisión, y sobre Israel por aseveración.
En la misma edición de ese diario (páginas 8 y 9), también miente su enviado Juan Miguel Muñoz. En un artículo titulado «El laborismo israelí se hunde» insinúa que Moshé Dayán, en 1977, no aceptó formar parte del gobierno del Likud liderado por Menajem Beguin. La verdad es que Dayán sí formó parte de ese gobierno, el que logró la (no mencionada) paz con Egipto hace tres décadas.
Sin aportar ninguna cifra comparativa con otros países, Muñoz describe a un Israel donde «un tercio de los niños son pobres, y la brecha de la desigualdad alcanza las cotas más elevadas del mundo industrializado» (para enterarse de que la brecha entre ricos y pobres es, en Israel, de las más pequeñas, bastará con fijarse en la cantidad y el poder de los millonarios en cualquiera de los países de Europa Occidental, incluido el del mismo Muñoz, especialista en revisar la paja en el ojo ajeno).
Para adoctrinar más que informar, el periodista se remite, como es habitual, a consultar en Israel exclusivamente a ultraizquierdistas trasnochados e irrepresentativos, para luego explicar que «las negociaciones de Camp David con los palestinos fracasaron… y estalló la segunda Intifada». El motivo del fracaso no es recordado porque sería un detalle perturbador: la pérfida intransigencia del liderazgo palestino que arrojó a su pueblo a interminables baños de sangre. Esa intransigencia es, precisamente, lo que la prensa usualmente soslaya.
Con todo, mientras la actual contraofensiva israelí continúa su rumbo, cabe admitir que en esta ocasión la reacción mediática ha sido relativamente moderada. Una de las causas de este cambio es acaso que varios gobiernos han atribuido la responsabilidad del enfrentamiento al Hamás, y no a Israel: Canadá, la República Checa, Egipto, y la mismísima Autoridad Palestina, que notoriamente hizo público su alivio por el desmantelamiento del islamismo en Gaza.
Los medios han morigerado su retórica antiisraelí, a pesar de que habían soslayado, o crudamente ignorado, el constante ataque de misiles del Hamás, del mismo modo en que, durante el verano de 2006, ignoraron los centenares de misiles que el Hezbolá lanzó contra el Norte israelí, para después denostar nuestra reacción «desmedida».
Teniendo en consideración ese antecedente, no sorprende ahora que cierta prensa vuelva a presentar el contraataque hebreo como «desproporcionado», ya que, olímpicamente desentendida de las perpetuas agresiones contra Israel, castiga a la autodefensa hebrea y sus «proporciones».
Hacia el fin de la «Nakba»
En el largo plazo, dos aspectos del antisionismo de los medios son especialmente preocupantes. El primero es que disimulan el hecho de que la agresión contra los civiles israelíes no constituye un exceso, sino una política sistemática de dos bandas terroristas: una, el Hezbolá, que empuja al Líbano a reiteradas catástrofes, y la otra, el Hamás, que clama explícitamente desde Gaza por la eliminación de Israel y los judíos.
El segundo agravante, rayano en el suicidio, es que esa misma prensa hace caso omiso de que el objetivo del Hamás, el Hezbolá, y el islamismo en general es, además de destruir al Estado judío, retrotraer al mundo a la Edad Media. Israel debería cosechar la gratitud europea por plantarse frente al islamismo; no la calumnia.
Durante la presente operación Plomo Sólido, la abrumadora mayoría de los palestinos muertos eran terroristas armados del Hamás, y la lamentable pérdida de civiles palestinos se debe a que la banda dispara sus misiles desde zonas densamente pobladas. Entre los muchos llamados de Israel a la cordura, cabe destacar el pedido dramático «de última hora» del Primer Ministro israelí a la población de Gaza, rogándoles que pongan fin a los bombardeos para evitar que el Ejército de Defensa de Israel se viera obligado a reaccionar. También se hicieron miles de llamadas telefónicas a hogares palestinos linderos a bases de operaciones de Hamás, a fin de que evacuen las áreas más peligrosas.
La autodefensa de Israel no es sólo «proporcionada» a la agresión, sino que es sumamente cautelosa de la vida de civiles inocentes. Pero su victoria sobre el Hamás no señalará el fin del conflicto. Para ello, se requerirá un cambio de actitud generalizada con respecto a Israel.
En efecto, es notable que, aun aquéllos bienintencionados que reconocen la singularidad de la judeofobia y sus monstruosas dimensiones, frecuentemente no ven cómo el Estado judío se ha transformado en el objeto fundamental del odio.
No les llama especialmente su atención que las tres cuartas partes de las condenas de la ONU se hayan ensañado contra Israel, ni que éste sea el único país del mundo que tenga varias agencias de la ONU destinadas exclusivamente a controlar su respeto a los derechos humanos, ni que Israel es el único país cuya creación es anualmente lamentada internacionalmente.
Recuérdese que el último 24 de noviembre la ONU conmemoró su Día de Solidaridad con el Pueblo Palestino, curiosamente el único pueblo que tiene un día propio de solidaridad. Pareciera que no cabe la solidaridad internacional con los tamiles, los aymaras, los ibos, los cachemiros, los chechenos, o los neocaledonios, entre otros muchos.
Durante la conmemoración antiisraelí, se proyectó la película La Terre Parle Arabe en la que se muestra a los judíos como nazis. Así, bochornosamente, la ONU hace duelo público por seis décadas de Israel, el único de sus 192 Estados miembros objeto de tal desprecio. El evento viene a lamentar la decisión de la ONU del 29 de noviembre de 1947, que exhortaba a la creación en Palestina de un Estado hebreo y uno árabe (en esa época, nadie hablaba de Estado «palestino»).
Se reunió en la ocasión el Comité por los Inalienables Derechos del Pueblo Palestino (ningún otro pueblo tiene en la ONU derechos inalienables), una sesión de la Asamblea General sobre «la cuestión de Palestina» que adoptó seis resoluciones contra Israel por violación de derechos humanos. (Durante todo este período de la Asamblea, se adoptaron 24 resoluciones por los derechos humanos: 4 contra 191 países generalmente inmaculados, y 20 contra el judío de los países).
En la historiografía reciente del pueblo palestino (en rigor, toda historiografía de este pueblo es inevitablemente reciente) la lamentación por nuestra existencia se llama «Nakba» («catástrofe» en árabe). La «Nakba» es el duelo anual palestino por la existencia de Israel, impuesto por Arafat hace un cuarto de siglo.
Los palestinos no sólo parecen no darse cuenta de que la conmemoración de la «Nakba» es reciente, sino de que si no crearon un Estado propio hasta 1967 no pudo haber sido culpa de Israel, ya que éste no controlaba las tierras que dicen reclamar.
La moraleja más visible de la «Nakba» es que, pese a los testarudos argumentos de que los palestinos luchan contra «la ocupación» u otros supuestos defectos de Israel, en realidad siempre lucharon contra la existencia de Israel, sin importar cuán grande o malvado sea; y por lo tanto no dejan al país hebreo más opción que la autodefensa o el suicidio. A los israelíes no nos queda otra alternativa que defendernos, puesto que no importa cuán generosas sean nuestras concesiones y mejoras, ellas son irrelevantes ante la lucha para destruirnos.
La única «Nakba» real del pueblo palestino es haberse concentrado en la destrucción del ajeno, y no en la construcción de su propia sociedad. Esa fue su «Nakba» y será necesario que en la conciencia palestina haya una radical transformación semántica del término (o su eliminación), para que este sufrido pueblo pueda vivir en prosperidad, y en paz con Israel.
Para que ello ocurra, la contraofensiva de estos días constituye un paso en la dirección correcta: al desarmar enteramente al Hamás, los palestinos progresarán, y Occidente se habrá aliviado, aunque probablemente no sabrán agradecerlo.

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15/01/2009


PARLAMENTARIO ISRAELI,O QUINTA COLUMNA?

QUE BOCHORNO,ESTO ES EXCESO DE DEMOCRACIA¡¡¡¡¡¡¡¡

Jueves, 15 de enero de 2009 23:15

El Reloj
Parlamentario árabe israelí felicita a Evo Morales por cortar relaciones con Israel
El parlamentario árabe Muhamad Barake envió una carta felicitando al mandatario boliviano Evo Morales por su movida “con coraje” al cortar las relaciones diplomáticas con Israel.
En la carta se puede leer: “En nombre del partido comunista y el frente democrático y todos sus miembros, le agradecemos y lo mostramos nuestro respeto por la movida contra el ataque sangriento que lleva a cabo el conquistador israelí contra el pueblo palestino en Gaza. Esta movida que tomaron del que tienen que aprender no solo los países de Latinoamérica sino también todas los países de la región”.

10/01/2009


CAMPO DE CONCENTRACION (VERSION PROGRESISTA)DE GAZA.DISPARANDO MISIL CONTRA ISRAEL,IGUALITO,IGUALITO A AUSCHWITZ,DEJEN DE MENTIR,COBARDES HIJOS DE PUTA


Asimetría ideológica, moral y estratégica
Por Oscar Elía Mañú
9 de Enero de 2009
(Publicado en Época, enero de 2009)

A estas alturas de la historia, produce sonrojo tener que recordar que Hamás es un grupo totalitario, con todos los elementos que han caracterizado en el siglo pasado a estos movimientos y partidos. La consecución del poder mediante la violencia contra sus rivales, el terrorismo, la ocupación y militarización de la vida social palestina, la persecución violenta, la corrupción institucional caracterizan su acción política. Como todo totalitarismo, es violento, racista y belicista. No proporciona sorpresas: Hamás nació para matar, deambuló durante años matando y, en el poder, sigue matando hoy. La retirada israelí de Gaza en el 2005 no ha calmado su ansia sangrienta, como la anexión de los Sudetes no calmó la nacionalsocialista hace setenta años.

Como todo movimiento totalitario, Hamás explota las debilidades morales e ideológicas de la sociedad occidental, que ha pasado de ser reacia al uso de la fuerza a considerarla una aberración moral. La sociedad abierta se descompone cuando se dobla sobre sí misma, se esconde y cree que la libertad es gratis. Como los revolucionarios de antaño, las familias islamistas aprenden esta fundamental lección: Occidente es un tigre de papel. No son sus ejércitos los que pierden las guerras, sino una sociedad moralmente débil, incapaz de soportar la visión de la violencia, que se lanza histérica contra sus gobiernos cuando la sangre llega a los telediarios.

Rodeado de países enemigos que claman por su destrucción, Israel no puede permitírselo. En 2006, cerró su frente norte más mal que bien: Hoy Hezbolah sigue armándose, acumula mejor material y se prepara para la próxima ofensiva. Al sur, la ayuda iraní inunda Gaza, no para comprar medicinas, sino para perfeccionar la carga explosiva, el alcance y la precisión de los cohetes de Hamás. Entre ambos, Israel es un país acosado por la sombra nuclear y por un nuevo holocausto, televisado por Al Yazeera y celebrado desde Yakarta a Rabat. Sólo el uso de la fuerza impide la aniquilación del único país democrático de la zona.

Demasiado para una sociedad occidental que no soporta la visión de la sangre. Y cuando el no soportar la sangre se convierte en la gran patología de una sociedad, sus enemigos se frotan las manos y perfilan su estrategia. Como Hezbolláh en el 2006, Hamás lanza cohetes desde los patios de las escuelas, almacena armamento en los sótanos de los hospitales y monta sus cuarteles a la sombra de mezquitas, bibliotecas y viviendas. Sabe que los israelíes no llegarán aquí, y cuando lleguen, los muertos, todos los muertos, se cargarán sobe los hombros de Tel Aviv. Barra libre, pues, para la militarización masiva de toda la franja.

Así es como la asimetría ideológica deviene en estrategia. Por un lado, la democracia israelí trata de poner a los suyos a salvo de los cohetes, y pone toda su técnica al servicio de la salvaguardia de civiles palestinos. Un principio moral guía a su infantería y a su fuerza aérea en Gaza: evitar muertes inocentes. Mientras, el totalitario Hamás busca la muerte de cuantos más israelíes mejor, involucra a su población al máximo. Convierte las cunas de los niños y las camas de los enfermos en campo de batalla, y los hospitales en espectáculo televisivo para el telediario de las tres. Sabe que los civiles israelíes que mata sólo son llorados por éstos; pero los suyos inflamarán desde las portadas de los periódicos los ánimos occidentales. No vencerá a las fuerzas armadas de Israel; doblegará las conciencias europeas, y serán éstas las que horrorizadas, forzarán a los israelíes a retirarse y dejar vía libre a un proyecto inhumano y cruel.

Hoy Israel libra la que probablemente sea la guerra más limpia de la historia de la humanidad. Nunca como hasta ahora un país ha puesto tantos medios para salvaguardar a la población enemiga. Pero lo trágico es que, enfrente, sus enemigos han convertido a la población civil palestina en una sanguinolenta arma moral con la que forzar a occidente a forzar a Israel. En plena ofensiva terrestre, Israel busca pocos muertos enemigos, pero sus enemigos ansían muchos muertos amigos. Hamás no vencerá al Tzáhal. Su oportunidad está en sacrificar a los suyos, incendiar Gaza y mostrar a occidente las ruinas humeantes. Es la guerra total, la continuación necesaria de todo totalitarismo, que se completa con la debilidad moral y de las democracias. La lección histórica es clara: quien no está dispuesto a defenderse, está condenado a perecer, y occidente ha renunciado a defenderse de los devoradores de hombres del mundo. Por suerte, Israel no lo ha hecho.

08/01/2009

HIJO DE ARGENTINOS,CAE DEFENDIENDO A SUS COMPATRIOTAS
Sargento Primero Amit Robinson,Hijo de Argentinos,caido en combate en gaza,hoy 8 de enero de 2009,que descanses en paz y tus padres puedan soportar tanto dolor¡¡¡¡

01/01/2009

UNA FRASE,UN SENTIMIENTO.....
El Premio Nóbel Imre Kertesz, judío húngaro que sufrió el Holocausto,dijo: “Cuando veo en la televisión los tanques israelíes, una idea me atraviesa el alma: Dios mío, que bien que pueda ver la estrella judía sobre los tanques israelíes y no cosida sobre mi ropa como en 1944.....

31/12/2008

HOY ULTIMO POST DEL AÑO

LES DEJO UN MENSAJE DE AMOR,PAZ Y JUSTICIA

LES DESEO EXITOS Y SALUD

UN POCO DE FELICIDAD Y BELLEZA PARA TERMINAR EL AÑO
KIM BASSINGER MADURITA
EXTRAVAGANCIAS DE WOODY´S WORLD

Proporcionalidad para Gaza
En Libertad Digital nº 1690 31 de Diciembre de 2008
Hay que perdonar a los que piden proporcionalidad para Gaza, porque no saben lo que dicen. Para ser proporcional, Israel debería rechazar el derecho a existir de toda la franja de Gaza y borrar a los palestinos de la faz de la tierra. Eso es exactamente lo que quiere hacer con Israel no sólo Hamas, sino su aliado Irán, que se está construyendo un armamento nuclear al efecto. Afortunadamente, no hay señal de la proporcionalidad que muchos piden y exigen a gritos.

Esta petición, fundada en la imposibilidad de condenar abiertamente a Israel por su voluntad de seguir existiendo, es un eufemismo destinado precisamente a favorecer a los que están comprometidos con la desaparición del Estado judío, que son muchos, y no sólo entre los musulmanes.

La correspondencia debida entre las partes, la proporcionalidad, requiere que se recuerden un par de datos acerca de la difícil situación de Israel. Es una frase hecha que existe un conflicto entre israelíes y palestinos. No hay conflicto, es decir, controversia entre dos partes más o menos igualmente implicadas. Lo que hay es la continuación de la firme voluntad del mundo árabe en 1948 de impedir la existencia de Israel por cualquier medio. Era el objetivo entonces de cinco países árabes en la guerra que marcó el nacimiento del país. Ha sido el mismo que ha guiado a los enemigos del estado judío en las guerras subsiguientes, incluyendo la de los Seis Días en 1967 y la del Yom Kippur en 1973 –que fueron guerras con armas convencionales–, y las dos intifadas, desarrolladas a través del terrorismo. Desde hace sesenta años, los palestinos –débiles refugiados– son usados como elemento de la ecuación por el poderoso mundo árabe que rodea a Israel. Llamar conflicto a esto equivale a establecer una igualdad entre los agresores que quieren destruir un Estado legítimo y democrático y quienes luchan por defenderlo. El razonamiento perverso es el siguiente: si Israel no tiene derecho a existir, tampoco tiene derecho a defenderse.

Que los medios occidentales y la mayoría de las cancillerías operen bajo esa presunción es simple y sencillamente la monstruosa constatación de que el derecho internacional les resulta absolutamente irrelevante. Como resulta evidente, y como sabrían hasta los niños de teta si los medios de comunicación hicieran su deber, la paz no puede venir de lo que Israel haga o deje de hacer, sino de que el mundo árabe musulmán en general, y el palestino en particular, se convenza a sí mismo del derecho de Israel a existir y abandone la empresa de su destrucción por cualquier medio. Existe un belicismo islámico hacia Israel que, de tanto en cuanto, desemboca en baños de sangre.

Israel dejó por completo el control de Gaza a los palestinos en 2005 con la esperanza de mejorar las relaciones. Pero tras la evacuación, se encontró con el aumento de los ataques. Posteriormente, el grupo terrorista Hamas, que dice expresamente no reconocer el derecho a existir de Israel en su carta fundacional, se hace cargo –a través de la conjunción de unas elecciones parlamentarias y de un golpe violento contra el otro partido palestino (Fatah)– de la franja de Gaza. Desde 2007 se dedica sistemáticamente, de manera deliberada y planificada, a lanzar misiles Kassam contra la localidad de Sderot y otras poblaciones civiles en el Neguev.

Que Israel haya respondido hasta ahora –tras 3.000 misiles a lo largo de este año, y a pesar de una tregua de seis meses– esporádicamente, es el ejemplo más claro de esa contención y prudencia que todos predican, y que sólo Israel practica. La mal llamada comunidad internacional debiera, cuanto antes, condenar las actividades de Hamas, exigir cuanto antes el fin de su criminal andadura y mostrar su apoyo a Israel, un país democrático atacado por un grupo totalitario.

En lugar de eso, estos días los medios occidentales recogen las manifestaciones de varios Estados a la operación israelí bajo titulares del estilo "Occidente condena a Israel". Es dudoso que alguien se pueda poner a hablar como portavoz de Occidente en contra de una de sus partes frente a otra que quiere destruirla, pero en todo caso el asunto central es el siguiente: o defendemos la verdad de toda esta historia o cedemos a un nihilismo, el del terrorismo, que niega las libertades más fundamentales y ejercita la violencia contra sus vecinos. Y la verdad es que Israel está respondiendo con justicia y moderación a una agresión totalitaria que muchos en nuestros países disculpan, defienden o justifican. Por suerte, los israelíes no responden a sus enemigos con la misma proporción de violencia.

Libertad Digital

29/12/2008

EL DERECHO DE ISRAEL
DIARIO ABC ESPAÑA
HERMANN TERTSCH
Lunes, 29-12-08

Ya se ha producido la tan temida como previsible catástrofe. Después de la ruptura unilateral de la tregua por parte de Hamás y sus continuos ataques con cohetes y morteros contra el territorio meridional israelí, tras una larga serie de advertencias a las autoridades de la Franja de Gaza para que pusieran fin a los ataques terroristas, el presidente israelí, Simon Peres pidió hace días encarecidamente a la población de Gaza que impidiera a los terroristas provocar la situación que lo hiciera inevitable. Al final, Israel ha tenido que responder. Y lo ha hecho con contundencia. Ha destruido prácticamente todos los edificios de la policía y las milicias de Hamás, depósitos y túneles por los que se introducen en Gaza las armas. Por supuesto que ha habido víctimas civiles. Porque muchos de los arsenales están en sótanos de casas de miembros y líderes de Hamás. Porque todo el terrorismo islamista se arropa en civiles, cuyas muertes para ellos son una bandera. Pero quien vea el mapa de las operaciones realizadas sabe que el esfuerzo de las fuerzas israelíes por evitar víctimas civiles palestinas es tan denodado como el habitual de los terroristas de Hamás por matar al mayor número de civiles israelíes. Sólo la ignorancia, la mala fe y la militancia antiisraelí de los medios de comunicación -en nuestro país ya grotescos- pueden inducir a hablar, como se ha hecho, de «ataques masivos». Quien conozca un poco Gaza, una de las regiones más superpobladas del mundo, sabe que un ataque «masivo» habría provocado muchos miles de víctimas. Y no 280, en su mayoría hombres adultos y en gran parte uniformados.
Pero esto da igual no sólo a los medios de comunicación, también a las organizaciones políticas o humanitarias y a tantos políticos de derechas e izquierdas, a los que tan fácil les resulta condenar un bombardeo ante la opinión pública. Eso siempre confiere «caché» humanitario. Han callado durante todo el tiempo en el que Hamás ha generado una situación que hiciera inevitable la tragedia. Hace tres años Israel se retiró de Gaza como acto de buena voluntad para intentar dar un impulso a unas negociaciones sobre los dos estados, el Israel y el palestino, cuya existencia hoy es aceptada por una abrumadora mayoría de los ciudadanos israelíes. En la otra parte no sucede lo mismo. Cada vez son más los palestinos que siguen las consignas de Hamás y Teherán, rechazan la solución de dos Estados y llaman a la destrucción de la «entidad sionista». Hay muchos responsables de que así sea. Y no todos están en la región. Están ante todo los terroristas de Hamás que con la ayuda de Irán y Siria y la inapreciable colaboración de la corrupción del aparato de Al Fatah de la Autoridad Palestina, consiguieron ganar unas elecciones, liquidar a sus oponentes y establecer un Estado terrorista en la frontera sur de Israel.
Mientras desde Israel, pese a la confusión y las convulsiones políticas internas, se hacían esfuerzos por proseguir las negociaciones con la Autoridad Palestina en el poder en Cisjordania, Hamás y su patrón iraní Ahmadineyad han ido ganando terreno, comprensión internacional, amigos y armas. No sólo en Rusia, China o Pakistán, también en Europa por supuesto. ¡Qué confusión de valores por nuestros lares! Pocos hechos tan significativos como que en el Reino Unido, donde más activamente se ha hecho campaña para aislar al Estado de Israel, un canal de televisión decidiera estas navidades emitir un saludo de Nochebuena del presidente iraní, el adalid de la destrucción del Estado judío, el látigo de infieles, el carcelero de mujeres intelectuales, el verdugo de homosexuales, miembro de la Alianza de Civilizaciones con el turco Erdogán y el español Zapatero, nuestro hombre de la Kafiya. «Comprensión hacia Hamás», «no aislar a los islamistas», «no radicalizarlos». Este sempiterno pregón de nuestro ministro Moratinos parece ya omnipresente en el discurso vacuo e insensato de gran parte de la clase política europea. Y lo es porque previamente ha sido asumido por los medios de comunicación y gran parte de la opinión pública. Pese a toda la cultura de apaciguamiento, negociación de principios y relativismo general que se nos inocula a diario, nadie en España se atrevería a decir que las pistolas de ETA son inocuas porque tienen menos capacidad de fuego que las armas de la Guardia Civil. Es la artera forma de analizar la realidad comparando elementos no comparables. Es la que lleva a tanto intelectual y vocero en nuestros medios a decir que los misiles artesanales de Hamás son poco más que una broma pesada y que no justifican nunca una acción contundente del agredido para acabar con ellos. Es la que lleva a tanto idiota a pensar que las armas son malas independientemente de quienes las tenga.
El hecho cierto es que el terrorismo ha tenido un éxito parcial aquí en España, como saben quienes lo denunciamos, quienes lo niegan y quienes directamente se han beneficiado de ello. Aquí el éxito del terrorismo ha supuesto privilegios para sus simpatizantes y amigos secretos o la debilidad de la idea nacional en beneficio de otros nacionalistas. En Israel la amenaza es directamente existencial y pone en peligro su propia existencia como Estado. La creación de un Estado terrorista en Gaza en los últimos tres años y su creciente capacidad de paralizar el sur israelí pone en cuestión la propia viabilidad del Estado de Israel. A ojos de los israelíes pero ante todo a ojos de los cientos de millones de islamistas, árabes o no, que han convertido la destrucción de Israel en el centro de su existencia. Israel no puede vivir con gran parte de su población enterrada en refugios día sí, día también, porque Hamás o Ahmadineyad quiera. Acabaría toda Israel igual y ese gran estado no se erigió en su día para ser un gran Lager bajo tierra con los SS islamistas desfilando encapuchados sobre sus campos.
Mucho se hablará ahora durante y después de esta campaña militar -que todos deseamos corta, pero puede ser muy larga y dolorosa para todos- sobre el papel en su desencadenamiento del punto de inflexión en la historia de Estados Unidos que supone la llegada de Barack Obama a la presidencia. Creo que nadie debiera sobrevalorarlo. También creo desencaminados los intentos de explicar la operación militar israelí como parte de la dinámica electoral interna de Israel. Nada había más lejos de los deseos de la ciudadanía israelí que entrar ahora en este conflicto. Porque conocen la guerra. Y todos saben que estos muertos del fin de semana no son los primeros ni los últimos. Y que muchos no serán terroristas sino también niños y niñas tanto palestinos como israelíes y muchos soldados israelíes como la campaña prosiga por tierra. Lo que sí debería estar claro es que los defensores de esta operación militar de Israel somos los que sufrimos por todas las muertes, también por las ahora habidas en todos los bandos. Y enfrente hay un enemigo que se alegra de las muertes, también de las propias. Y las busca en Israel, en las Torres Gemelas, en Londres o Atocha, en la India o en Afganistán. Forman parte de una cultura de la muerte que es enemiga de nuestra sociedad tanto como del Estado de Israel. Y que si Israel fallara en su autodefensa, por supuesto que desaparecería como Estado democrático pero todas las demás sociedades abiertas perderíamos nuestro bastión más firme en la defensa de la ciudadela de la libertad. Una ciudadela que tiene muchas murallas minadas o tambaleantes en Occidente por el miedo a luchar, la falta de voluntad de ganar, por su confusión de valores y su incapacidad para el sacrificio. O porque, ilusos, creen que tratamos con un enemigo como nosotros. Esperemos que esta tragedia tenga un receso al menos. Pero la guerra será larga y la lista de víctimas también. La única nota de optimismo que tengo para concluir esta reflexión está en mi profunda convicción de que Israel, con la sabiduría de miles de años de supervivencia y la memoria de quienes aun son testimonio vivo de la última vez que -ante la pasividad de todos- se quiso exterminar a su pueblo, nos dará una nueva lección a la civilización. A la única civilización existente. Israel sabrá defender, cueste lo que cueste, pese a quien pese, llore quien llore, su sagrado derecho a la existencia en libertad y dignidad.

28/12/2008

ESTA ES LA UNICA IMAGEN QUE LOS JUDIOS PODEMOS DARLE AL MUNDO HOY EN DIA SI QUEREMOS SEGUIR EXISTIENDO
ESTA ES LA UNICA IMAGEN DE LOS JUDIOS QUE EL MUNDO PUEDE SOPORTAR DISCULPEN LA CRUDEZA DE LA IMAGEN PERO ES LA PURA REALIDAD

25/12/2008

UNA ALEGRIA NAVIDEÑA

NICOLINO ROCHE Y LOS PASTEROS VERDES

23/12/2008

HOMENAJE


HOY A 33 AÑOS DE MONTE CHINGOLO,DONDE 200 BRAVOS ENFRENTARON SU DESTINO QUIERO CONTARLES ESTA PERLITA QUE ENCONTRE Y ME PARECE INCREIBLE.


Titanes con el ERP
“Nosotros teníamos una serie de contactos en una villa de La Plata que nos seguía mucho”, afirma J., un ex militante del ERP que combatió en Monte Chingolo, en el libro de Gustavo Plis-Sterenberg. “Habíamos hecho mucho accionar propagandístico ahí, como repartos de leche o cuelgues de banderas. Ahí hicimos, en el 75, un desfile militar. Íbamos vestidos con los uniformes, con armamento y con la bandera del ERP. Fue impresionante. Estuvo muy bien preparado todo.La gente salía de las casitas para ver.“Muchos de los Titanes en el Ring de la época vivían allá y eran colaboradores nuestros. Uno de ellos, (mientras) comíamos con él y otros en su casa, me dijo: "Estamos con ustedes. Aunque no vamos a salir con las armas, en todo lo que podamos vamos a colaborar". (…) Nosotros tomábamos camiones de Sancor o de los pollos de Gelbard, que tenía unos frigoríficos grandes, y hacíamos los repartos. (…) Los "Titanes" organizaban a la gente, formando una fila para que se fueran llevando los pollos y la leche. Esto muy poca gente lo sabe, que muchos de los "Titanes" eran gente nuestra. A lo mejor alguno se entera de lo que digo y me mata, pero yo sé que fue así. La gente de la villa nos apoyaba muchísimo”.Le digo a Plis, ahora que ya pasó más tiempo: “¿No tenés precisiones, cuáles titanes?
“Estoy en condiciones de darles una primicia –me responde–, el responsable máximo era el Superpibe. Pero también andaban el payaso Pepino, Ararat. Ellos se arriesgaban porque sabían muy bien a lo que se sumaban”.Entrevista a Gusta`vo Plus-Steremberg, El Ciudadano, mayo 2008

AGUANTEN LOS PERROS TITANES,O LOS TITANES PERROS,COMO SERA?
HOMENAJE AL CALLEJERO

22/12/2008

PARADIGMAS

SIMBOLO DEL BOSTERO


21/12/2008

PAPA NOEL Y LA COCA COLA
Seguramente, la mayoría de la gente considera a Papá Noel una figura tradicional que ha conservado el mismo aspecto durante siglos. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, ya que su aspecto no procede de ninguna tradición, sino de Haddom Sundblom, un ilustrador de Coca-Cola. Este artista trabajó para la marca durante largo tiempo, y fue en 1931 cuando decidió cambiar el traje típico de Santa Claus en verde, azul, negro y amarillo, por otro más sencillo con los colores de la marca. Además le dio un carácter alegre y aspecto de anciano con algunos kilos de más*


*INFORMACION OBTENIDA DE http://www.marketingdirecto.com/
MUSIQUITA NAVIDEÑA

NUNCA SE OLVIDEN QUE EL LLANTO DE LA GENTE VA HACIA EL MAR¡¡¡¡¡¡¡¡¡



FABULOSOS CADILLACS,EL LEON

18/12/2008

ES PREFRERIBLE,,,REIR QUE LLORAR...............

EL PERSONAJE DEL AÑO¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ ARMAS,PARA EL PUEBLO,ARMAS PARA EL PUEBLO,YA,EEEEEEEEEEEEEEEERP

13/12/2008

POCO POR DECIR,UN HOMENAJE A MI ACTOR PREFERIDO
Harvey Keitel
Tan perdedor eres que no te das cuenta cuando ganas?”
( Del Crepusculo al amanecer)
TAXI DRIVER,DEL CREPUSCULO AL AMANCER,PULP FICTION,LA ULTIMA TENTACION DE CRISTO(UN MUY QUERIBLE JUDAS¡¡¡¡)BUGSY,PERROS DE LA CALLE,PIANO,MALDITO POLICIA(AH,EXCELENTES ESCENAS,PELICULA REALMENTE PERVERSA),SMOKE,TIERRA DE POLICIAS,CLOCKERS,THE TWO JACKES(EXCELENTE 2 PARTE DE CHINATOWN)ETC.ETC
GRANDE ENTRE GRANDES,SE DIO EL LUJO DE PLANTAR A COPPOLA EN LA FILMACION DE APOCALIPSYS NOW.
POCO QUEDA POR DECIR,SI DIGO QUE ES MI IDOLO CINEMATOGRAFICO

29/11/2008

DESOPILANTE
ESPERO QUE ENTIEDAN INGLES PARA VER ESTE VIDEO DE LA CAMPAÑA DE BARACK OBAMA,LA QUE HABLA ES SARAH SILVERMAN.ES UNA JOYA DEL HUMOR,EL PEINADO DE LA BOBE,IMPERDIBLE¡¡¡¡